Capítulo 26

Tirano Banderas — Ramón del Valle-Inclán · de Biblioteca CosmoStory

Capítulo 26 de 143 · 361 palabras

El Director de “El Criterio Español”, en un velador inmediato, sorbía el refresco de piña, soda y kirsch que hizo famoso al cantinero del Metropol Room. Don Celes, redondo y pedante, abanicándose con el jipi, salió a los medios de la acera:

--¡Mi felicitación por el editorial! En todo conforme con su tesis.

El Director-Propietario de “El Criterio Español” tenía una pluma hiperbólica, patriotera y ramplona, con fervientes devotos en la gachupía de empeñistas y abarroteros. Don Nicolás Díaz del Rivero, personaje cauteloso y bronco, disfrazaba su falsía con el rudo acento del Ebro: En España habíase titulado carlista, hasta que estafó la caja del 7.º de Navarra: En Ultramar exaltaba la causa de la Monarquía Restaurada: Tenía dos grandes cruces, un título flamante de conde, un banco sobre prendas, y ninguna de hombre honesto. Don Celes se acercó confidencial, el jipi sobre la botarga, apartándose el veguero de la boca y tendiendo el brazo con ademán aparatoso:

--¿Y qué me dice de la representación de esta noche? ¿Leeremos la reseña mañana?

--Lo que permita el lápiz rojo. Pero, siéntese usted, Don Celes: Tengo destacados mis sabuesos y no dejará de llegar alguno con noticias. ¡Ojalá no tengamos que lamentar esta noche alguna grave alteración del orden! En estas propagandas revolucionarias, las pasiones se desbordan...

Don Celes arrastró una mecedora, y se apoltronó, siempre abanicándose con el panameño:

--Si ocurriese algún desbordamiento de la plebe, yo haría responsable a Don Roque Cepeda. ¿Ha visto usted ese loco lindo? No le vendría mal una temporada en Santa Mónica.

El Director de “El Criterio Español” se inclinó, confidencial, apagando la procelosa voz, cubriéndola con un gran gesto arcano:

--Pudiera ser que ya le tuviesen armada la ratonera. ¿Qué impresiones ha sacado usted de su visita al General?

--Al General le inquieta la actitud del Cuerpo Diplomático. Tiene la preocupación de no salirse de la legalidad, y eso, a mi ver, justifica la autorización para el mitin... O quizás lo que usted indicaba recién. ¡Una ratonera!...

--¿Y no le parece que sería un golpe de maestro? Pero acaso la preocupación que usted ha observado en el Presidente... Aquí tenemos al Vate Larrañaga. Acérquese, Vate...

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