Capítulo 123

Tirano Banderas — Ramón del Valle-Inclán · de Biblioteca CosmoStory

Capítulo 123 de 143 · 282 palabras

Frente a la Legación inglesa había un guiñol de mitote y puñales. El coche llegaba rozando la acera. El cochero inflaba la cara reteniendo los caballos. El lacayo estaba en la portezuela, inmovilizado en un saludo. El Barón, al apearse, distinguió vagamente a una mujer con rebocillo: Abría la negra tenaza de los brazos, acaso le requería. Se borró la imagen. Acaso la vieja luchaba por llegar al coche. El Barón, deteniéndose un momento en el estribo, esparcía los ojos sobre la fiesta de la Rinconada. Entró en la Legación. Un momento creyó que le llamaban, indudablemente le llamaban. Pero no pudo volver la cabeza: Dos Ministros, dos oráculos del protocolo, le retenían con un saludo, levantándose al mismo tiempo los sombreros: Estaban en el primer peldaño de la escalera, bajo la araña destellante de luces, ante el espejo que proyectaba las figuras con una geometría oblicua y disparatada. El Barón de Benicarlés respondía quitándose a su vez el sombrero, distraído, alejado el pensamiento. La vieja, los brazos como tenazas bajo el rebocillo, iniciaba su imagen. Pasó también perdido bajo el recuerdo el eco de su propio nombre, la voz que acaso le llamaba. Maquinalmente sonrió a las dos figuras, en su espera bajo la araña fulgurante. Cambiando cortesías y frases amables, subió la escalera entre los Ministros de Chile y del Brasil. Murmuró engordando las erres con una fuga de nasales amables y protocolarias:

--Creo que nosotros estamos los primeros.

Se miró los pies con la vaga inquietud de llevar recogida una pierna del pantalón. Sentía la picadura de la morfina. Se le aflojaba una liga. ¡Catastrófico! ¡Y el Ministro del Brasil se había puesto los guantes amarillos de Don Celes!

Esta obra es de dominio público

La publica la Biblioteca CosmoStory y se lee completa, sin cuenta. Con una cuenta gratuita puedes guardar tu avance, subrayar, comentar y preguntarle a la IA sobre lo que lees.

Crear cuenta o iniciar sesión